BAJO FUEGO: GABRIEL ARCOS, CON UN PIE FUERA DE COMAPA ALTAMIRA POR FALTA DE RESULTADOS

ALTAMIRA, TAMAULIPAS – La gestión del Dr. Gabriel Arcos Espinoza al frente de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) de Altamira atraviesa su crisis más aguda. Entre señalamientos de inoperancia, falta de recursos y una evidente ruptura en la cadena de mando, la permanencia del funcionario pende de un hilo, mientras la ciudadanía exige soluciones inmediatas a un servicio que colapsa.

Una administración «sin brújula»

A pesar de la confianza depositada por el alcalde Armando Martínez Manríquez, los resultados en el organismo operador han sido nulos. Fuentes internas y usuarios denuncian que el Dr. Arcos parece haber perdido el control administrativo, llegando incluso a desconocer a su ex-patron el Ing. Roberto Pichardo Ramírez, lo que ha generado un vacío de poder que afecta directamente la operatividad del organismo.

El ciudadano: la principal víctima

La realidad en las calles de Altamira contradice los discursos oficiales. El ciudadano común se enfrenta a un calvario burocrático:

  • Usuarios reportan que son enviados de una gerencia a otra sin recibir respuestas concretas a reportes de fugas o falta de suministro.
  • Falta de recursos: La recurrente excusa de la «falta de presupuesto» ha dejado de ser válida para una población que paga puntualmente sus recibos y no ve reflejado ese dinero en el mantenimiento de la infraestructura.
  • Promesas incumplidas: El hartazgo social crece ante lo que consideran una cadena de mentiras por parte de la actual gerencia.

La decisión final está en el Ayuntamiento

La presión social ha llegado a las puertas del Palacio Municipal. El alcalde Armando Martínez Manríquez tiene hoy en sus manos la decisión definitiva: mantener una gestión que no ha dado la talla o realizar una reingeniería profunda en la COMAPA para rescatar el servicio de agua en el municipio.